El balance de blancos y la exposición

Supongo, que sólo con leer el título muchos se habrán echado las manos a la cabeza, pues la expresión “balance de blancos” tiene muchos detractores, y con razón.

Es la traducción que alguien eligió para la expresión inglesa “white balance”. Fuese quien fuese quien lo tradujo, se quedó bien a gustito, ni tan solo visitó Google translator para hacer esto:

Google Translate traduce 'balance' como 'equilibrio'

No voy a dar traducciones alternativas, pues no es mi oficio aquel de traducir. La cuestión es que así lo encontramos en la mayoría de cámaras y software y así lo nombro para que nos entendamos.

El balance de blancos, o equilibrio de blancos e incluso equilibrio de color, hace referencia a una característica de la luz que es la temperatura del color. Aquí os dejo un enlace sesudo con la definición de temperatura de color para los más wikipédicos.

Como sabéis, la luz se desplaza mediante ondas, y estas ondas tienen diferentes longitudes. Cada longitud de onda, dentro del espectro visible, la percibimos como un color distinto. Así, los tonos rojos cuentan con longitudes de onda mayores que los azules.

¿Cómo afecta esto a mis fotos? Muy sencillo, cuando hacemos una foto siempre la hacemos a la luz, sin luz no hay fotos. Por tanto, controlar y comprender este fenómeno es crucial para exponer correctamente.

Cada fuente de luz emite unas longitudes de onda concretas. Las bombillas de incandescencia, los leds, los fluorescentes, el sol, la luna… todas ellas con distintas tonalidades. Si colocamos un papel blanco bajo una fuente de luz, este reflejará el color dominante de dicha fuente.

Esto pasa a cada momento, pero no nos damos cuenta, pues nuestro cerebro, en pro de nuestra salud mental, hace las precisas y oportunas correcciones, para que seamos capaces de entender nuestro entorno. Así que, al mirar ese papel blanco, el cerebro asocia el papel con el color blanco y aplicará el AWB (Automatic White Balance) para que siempre lo veamos blanco, aunque la luz que esté reflejando tenga cierto color.

Pero las cámaras, por mucho que los fabricantes se empeñen, no tienen cerebro, y les cuesta mucho distinguir un folio de un tomate, o una montaña nevada de un mar tropical, por lo que nos dan una visión distinta del color a la que nosotros percibimos.

Observad la siguiente foto. Es un folio blanco, sobre una mesa blanca, ante una pared blanca, la luz que entra se filtra por una ventana con cortina blanca (parece un anuncio de detergente :) ).

En la habitación hay luz natural abundante (una longitud de onda), el folio está iluminado con un flexo con bombilla de bajo consumo (otra longitud de onda) y también por un frontal led (otra longitud de onda). Como veis, ninguno de los blancos recogidos por la cámara es blanco “puro”, todos están teñidos.

_DSC8470La foto está tomada utilizando el WB automático de la cámara. No se ha realizado ningún ajuste de corrección del color en post producción para poder apreciar las diferentes dominantes de la imagen.  

 

 

 

 

 

 

 

Por este motivo nuestras cámaras vienen dotadas del famoso WB (White Balance), para que podamos equilibrar el blanco o el gris y obtener así algún punto de referencia sin dominantes, o bien para utilizar las dominantes de forma creativa y potenciar la expresividad de nuestras fotos.

La misma foto con diferentes ajustes de corrección del colorLa misma foto con diferentes ajustes de corrección del color

La misma foto con diferentes ajustes de corrección del color

Este es un caso complejo, pues al tener tres temperaturas de color distintas hemos de elegir una de ellas. Como resultado, siempre percibiremos alguna dominante.

En la foto de la izquierda he aplicado, desde el software de edición Capture One Pro 7, una corrección del WB en la que le he indicado que quería que la pared fuese neutra. En la foto central, la corrección consiste en que el folio, justo bajo la luz amarilla del flexo, se muestre blanco. La foto de la derecha está ajustada para eliminar la dominante azul de las luces led. Como veis, los resultados son muy distintos.

 

 

 

No voy a entrar aquí a decir cuál es más correcta o cuál me gusta más, lo que me interesa mostrar es información objetiva.

Fijaos en como el ajuste de la temperatura de color afecta al histograma, es decir, a la exposición, a las relaciones de tonos en la imagen y al contraste.

Histograma de la foto de la izquierda

Este corresponde a la foto de la izquierda.

Histograma de la foto del centro

Este corresponde a la foto central.

Derecha

Este corresponde a la imagen de la derecha.

Como se muestra aquí, podemos ver que los ajustes en la temperatura de color afectan sensiblemente a la exposición.

Más de uno estará pensando “este Robertito ha descubierto el Mediterráneo”. Es cierto, no es nada nuevo, pero ahora os haré una pregunta que tenéis que contestar honestamente:

¿Cuántos de vosotros os preocupáis de ajustar el balance de blancos antes de hacer la foto?

Por inercia, si se nos pregunta cuáles son los parámetros que influyen en la exposición, todos solemos contestar: la velocidad de obturación, la apertura del diafragma y la sensibilidad (se debe entonar como la tabla del tres). En cambio, la temperatura de color influye y mucho, y en la mayoría de los casos usamos el AWB (Balance de blancos automático). ¿Por qué?

Todas las cámaras digitales incluyen ajustes para controlar el WB (en analógico la corrección no se hace desde la cámara). Normalmente traen ajustes preestablecidos en función de la fuente de luz.

Iconos ajustes balance de blancos

El AWB suele funcionar razonablemente bien en condiciones de luz normales, y resuelve generalmente bien situaciones en las que hay cruces de dominantes. Su uso es aconsejable cuando las condiciones de luz son variables, por ejemplo en días con nubes, que van tapando y destapando el sol.

Los preajustes a un tipo de luz concreta son tan útiles como poco usados. ¿Cuándo conviene usarlos? Cuando la luz es constante. Si estamos tomando fotos un día nublado, la luz se mantendrá constante, por ello conviene utilizar un ajuste concreto. Bajo luz artificial pasa lo mismo. En caso de usar el AWB en estas situaciones, nos encontraremos con que cada foto tiene un ajuste de temperatura distinto, pues este tiende a asignar el blanco a la zona más luminosa de la imagen, independientemente de que la temperatura de color se mantenga constante, con lo que perderemos homogeneidad.

Imaginemos el cumpleaños de nuestra hija, bajo las bombillas. Si no utilizamos el ajuste incandescente, cada foto ofrecerá unas tonalidades diferentes para los blancos, los grises y los tonos de piel. En cambio, si fijamos el ajuste, las fotos tendrán coherencia, al menos cromática, entre sí.

Aparte de estos ajustes, muchas cámaras incluyen un ajuste que nos permite indicar la temperatura de color en grados Kelvin, introduciendo manualmente el valor, cosa bastante inútil si no disponemos de un termocolorímetro o conocemos cuáles son las temperaturas aproximadas de cada fuente de luz.

El control más exacto que ofrecen las cámaras es el ajuste de blancos personalizado. ¿Cómo funciona? Para su uso necesitamos una carta blanca o gris neutra. Son cartas específicas que se fabrican para el mundo de la imagen y no tienen ninguna dominante de color, son completamente neutras. La gris, además, es muy útil para exponer, pero eso lo veremos en otra entrada.

El procedimiento es el siguiente:

  • Buscamos la opción en la cámara
  • Tomamos la foto llenando todo el encuadre con la carta
  • Enfocamos a infinito para eliminar cualquier rastro de textura
  • Tomamos la foto y le decimos a la cámara que este es el color neutro
  • La cámara ajusta todos los parámetros para que así sea
  • Y a disparar.

Evidentemente, esto hay que hacerlo en el lugar y con la luz que realizaremos la sesión. Si hay distintas fuentes de luz, debemos tener en cuenta que solo podemos neutralizar la dominante de una de ellas.

Aparte de esto, las cámaras más profesionales cuentan con ajustes finos de tinte y otros parámetros, a los que particularmente no les veo mucha utilidad en mi flujo de trabajo, pues yo acostumbro a tirar en exteriores y la pantalla de visualización de la cámara no es fiable como para llevar a cabo ajustes tan precisos.

Pues esto podría quedar así, de no ser por esa costumbre del bicho humano de sobrepasar los límites, en este caso, los de las cámaras.

El modo automático, los preajustes a una luz concreta y la calibración por grados Kelvin fallan en el supuesto de que haya muy poca luz, pues los sensores de la cámara no la pueden analizar, y en casos en que toda la luz existente tenga una temperatura de color que quede fuera del espectro que la cámara puede leer (por ejemplo muchas bombillas de bajo consumo, ciertas farolas a base de gases, algunos fluorescentes…).

En las siguientes fotos podéis comprobarlo.

Fotografía tomada con balance de blancos automático

Esta foto se tomó con el AWB. Sin comentarios. Más que una dominante, estamos hablando de una foto en negro y rojo. El pobre Doctor Robert parece de los Simpson.

 

 

 

 

 

 

Fotografía tomada con balance de blancos incandescente

La cosa ha mejorado algo con el ajuste incandescente pero, debido a que los colores son aún muy homogéneos, perdemos contraste.

 

 

 

 

 

 

Fotografía tomada con balance de blancos 2500ºK

Normalmente la película para luz incandescente venía calibrada para 3200ºK, por lo que la siguiente foto la tomé al mínimo que mi cámara permitía, que son 2500ºK.

Hemos mejorado en algo, pero sigue sin mostrar las cosas como yo las veía.

 

 

 

 

 

 

Fotografía tomada con balance de blancos personalizado basado en lectura de carta de gris

Esta imagen está tomada con un ajuste de blancos personalizado basado en la lectura de una carta de gris.

Como podemos observar, no solo el color mejora y mucho, sino el contraste. Al no estar todos los tonos teñidos de naranja, podemos apreciar las diferencias entre blancos y negros.

 

 

 

 

 

A continuación voy a mostraros los histogramas de cada imagen, y el canal azul en concreto, para que podáis ver hasta qué punto equilibrar correctamente los tonos blancos puede influir en una imagen.

Histograma de imagen ajustada 2500ºK

Esta es la imagen que se tomó equilibrando la cámara para una luz de 2500ºK (el máximo que la Nikon D800 permite).

Fijaos en la ventana inferior, nos muestra la información en el canal azul. Hay una subexposición inmensa, cosa que nos limitará en el caso de querer hacer una edición intensa y a la hora de conseguir una imagen rica en colores.

Histograma de imagen ajustada con lectura de carta de gris

Esta es la que se ha tomado con el ajuste basado en una carta de gris, que nos ofrece mucha más información y un comportamiento similar de los tres canales.

Creo que queda suficientemente clara la importancia del ajuste para conseguir una exposición correcta. Aunque hay que indicar que, si bien disparando en Raw es importante realizar un buen equilibrio de blanco, haciéndolo en jpeg es imprescindible.

El fichero Raw, mejor o peor expuesto, nos va a permitir correcciones importantes, sin comprometer demasiado la calidad de la imagen. El jpeg deberíamos entenderlo como una Polaroid, una foto ya acabada, en la que va a ser difícil conseguir después lo que no hayamos hecho antes, especialmente en lo que se refiere a la temperatura de color.

Voy a retomar la primera imagen que disparé a esta estatua del doctor Robert, la que se tomó en AWB (Ajuste automático del blanco).

Correción del balance de blancos en raw

Esta captura nos muestra a la izquierda el archivo RAW, tal y como se tomó, y a la derecha la variante a la que he podido llegar corrigiendo el Balance de Blancos.

Corrección de balance de blancos sobre raw

Aquí os muestro la captura de pantalla para que podáis ver los tiradores de la herramienta y el resultado obtenido.

La siguiente captura nos muestra un intento de corrección del balance de blancos sobre la misma imagen. La diferencia, es que en vez de trabajar directamente sobre el fichero Raw, lo he hecho sobre una versión en jpeg que exporté.

Corrección de balance de blancos sobre jpeg

Fijaos en que los tiradores de la herramienta Balance de Blancos están en el extremo, no se puede corregir más. Quizás, con un manejo muy bueno de Photoshop y varias capas de ajuste se pueda conseguir algo similar, pero no tiene sentido, es mucho más fácil realizar el balance con anterioridad. Queda claro que si disparamos en jpeg no podemos fallar con el balance de blancos, salvo que seamos fanáticos en exceso de Los Simpson.

Bueno, todo este rollo para decir tres obviedades:

  • Hay que ajustar correctamente el balance de blancos antes de la toma.
  • Trabajar con ficheros Raw nos da más margen de error que hacerlo con ficheros jpeg.
  • El balance de blancos influye, y mucho, en la exposición.

…nada nuevo bajo el sol.

Lo que voy a explicar a continuación quizás ya no lo sepáis todos.

El procedimiento no es nuevo, de hecho viene de un  tutorial de Guillermo Luijk de 2008, en el que nos habla de la opción de trabajar con un balance de blancos único que sirva para todas las situaciones y con ventajas añadidas. Yo voy a hacer un resumen, pero aquí tenéis el tutorial de Guillermo Luijk completo.

A ver si lo puedo hacer breve.

Como hemos dicho antes, el balance de blancos influye mucho en la exposición. En las dos imágenes de abajo podéis verlo. Lo que he hecho es activar el aviso por sobre exposición del Capture One Pro 7, manteniendo el balance de blancos original del disparo.

Alerta sobreexposición en Capture One Pro 7

Alerta sobreexposición en Capture One Pro 7

Al variar el balance de blancos, podéis observar que a la vez estoy corrigiendo la exposición.

Con el histograma que muestra la cámara pasa algo parecido, pero con varios agravantes:

El primero es que el histograma no nos da la información del Raw, sino de una previsualización en jpeg, con lo que quizás puedas estar sobre o subexponiendo y no ser consciente (en casos extremos he llegado a encontrar desviaciones de hasta 1.5 EV). Otro agravante son los ajustes propios del display de la cámara, quizás me ofrezca unos colores saturados, y lo que me está pasando es que he “reventado” algún canal. Y, por último la curva, el contraste, la saturación y el balance de blancos que la cámara aplica para esa previsualización en jpeg del fichero Raw que hemos capturado.

Conclusiones:

  • El histograma de la cámara es relativamente fiable
  • El balance de blancos tiene una influencia decisiva en la exposición

Debido a esto, las cámaras deberían poder permitirnos disparar sin ningún balance de blancos, mostrando toda la información captada por el sensor, en vez de darnos una información aproximada que puede hacer que nos equivoquemos al exponer.

Como eso tardará en llegar, la solución que propone Guillermo no es mala. Se trata de crear un ajuste para el balance de blancos que anule el balance de blancos de la cámara.

Esto nos ofrecerá una exposición mucho más fiable. La información que mostrará el histograma de la cámara corresponderá con lo que realmente ha captado el sensor.

Guillermo nos propone un procedimiento para obtener una imagen que la cámara entendería como gris neutro, esta imagen habría que guardarla en una tarjeta y cargarla en la cámara. Una vez hecho esto le decimos a la cámara que ajuste el equilibrio de color en base a esta imagen.

Atención: con esto obtendremos una exposición mucho más correcta, pero el color tendremos que corregirlo igualmente.

Esto se debe a que al obtener una imagen “tal y como la ve la cámara” obtendremos una imagen verde. Porque las cámaras interpretan el color así:

Matriz de Bayer Sensor X-Trans de Fujifilm

A la izquierda la famosa matriz de Bayer, que incorporan casi todas las cámaras, y a la derecha la matriz del sensor X-TRANS de Fujifilm. Sea como fuere, hay el doble de filtros verdes que rojos o azules. O, lo que es lo mismo, la suma de los filtros rojos más los azules es igual a los filtros verdes. Esto es debido a que los ojos son más sensibles al verde que al resto de colores.

Hay dos salvedades: los sensores Foveon de Sigma no tienen matriz, y los ojos de los esquimales supongo que no serán muy sensibles al verde… ¿La proporción de cámaras con sensor Foveon debe ser igual a la de esquimales entre los humanos? (un estudio de mercado arriesgado).

Bueno, como el procedimiento de fabricar ese “gris neutro” para la cámara es un poco complejo, en el mismo link de antes hay ajustes creados para una buena cantidad de cámaras. Son ficheros Raw, los podéis descargar, memorizarlos en la cámara y experimentar.

Quiero repetir que este sistema sólo es válido si trabajamos en Raw, el jpeg presentará unos colores que serán muy difíciles de corregir.

DEMOSTRACIÓN

La imagen que obtendremos no es apta para trabajar con un director de arte al lado viendo lo que hacemos, salvo que trabajemos para cierta marca de cerveza. Quizás los que en su día nos anunciaron los “brotes verdes” tenían este ajuste de blancos…

Imagen 'verde'

 

La diferencia entre usar este ajuste de blanco y uno de la cámara es esta:

Histograma 'derecheado'

Esta es la pantalla de mi cámara. Como veis, el histograma está perfectamente “derecheado”, como ha de ser con un Raw. Fijaos en los datos de la toma, se hizo con iluminación incandescente (una lámpara de techo, vamos).

 

 

 

 

 

Histograma con balance incandescente

Para esta otra toma, el único parámetro que cambié fue el balance de blancos. Como podéis ver, elegí incandescente.

Según la cámara, la toma está totalmente sobreexpuesta. En caso de haberme fiado de este histograma, hubiese tenido que bajar un EV, con lo que la foto final hubiese estado subexpuesta. Hay que tener en cuenta que en una cámara digital, cuya respuesta a la luz es lineal, subexponer un EV, no solo es dejar pasar la mitad de luz, ¡es dejar pasar la mitad de información! Por otro lado, la subexposición genera más ruido que trabajar a ISO elevados.

 

 

 

Foto con carta de gris   Foto con carta de gris

Para corregir el color con exactitud, sólo tenemos que hacer una foto a una carta gris con este ajuste. Mientras la fuente de iluminación no cambie, usando esa foto corregiremos todas las demás con solo un par de “clicks” en cualquier revelador Raw.

Imagen corregida

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Roberto Alcaraz

Roberto Alcaraz

Responsable de formación at Casanova Foto
Mi perdición comenzó cuando yo tenía 9 añitos. Mi padre montó un laboratorio casero y me dejó usar su vieja Voigtländer Vito. Desde entonces vivo pegado a una cámara.
De la fotografía me interesa todo: su práctica, su historia, su técnica, su lenguaje, las cámaras, los libros, las exposiciones…
He aprendido laboratorio con Xosé Gago Pesqueira, toma con Humberto Rivas, edición digital con Joan Roig, cursé Fotografía General y Fotoreportaje en GrisArt, y un poquito cada día conmigo mismo.
Lo que me atrae de una imagen es que me haga pensar, sentir, vibrar.
Disfruto tanto asistiendo al World Press o visitando una expo de Atget, como repasando un libro Mishka Henner.
Roberto Alcaraz

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11 comentarios

  1. Gumer Paz A. dice:

    No ser puede explicar mejor! Claro y conciso. Muchas gracias!!
    Un saludo

  2. Manuel Medina dice:

    Roberto, he seguido con sumo interés tu exposición, pero lamento decir que al llegar al párrafo final me he quedado a oscuras. No llego a captar la sistemática para fotografiar usando el UniWB (paso a paso). Tengo descargado el UniWb de mi D7000, pero ¿cuáles son los pasos para cada sesión de fotos que me plantee? ¿fotografiar cada vez una carta con cualquier gris, luego ajustar los niveles al revelar hasta reproducirlo lo más idéntico posible -supongo que en pantalla de ordenador- y repetir esos ajustes para todas las fotos de la sesión que haga en las mismas condiciones de iluminación?

    Disculpa mi torpeza pero no alcanzo a entender claramente el proceso final.

    • Hola Manuel.
      Si entiendo bien ya tienes tu UniWB dentro de la cámara como un preset y cuando lo usas las fotos te quedan verdosas ¿correcto?. Lo que has de tener muy claro es que esto sirve, sobre todo para exponer lo mejor posible, el color hay que tratarlo como siempre. Es decir, la primera foto de cada sesión debe contener una carta de gris (no una cualquiera, una calibrada. Después, abres tu sesión en tu editor, con la herramienta cuentagotas de corrección de color haces click sobre la carta, copias este ajuste y lo pegas a todas las demás fotos, y ya habrás conseguido un balance neutro. ¡Saludos y gracias por comentar!

  3. Germán Toledo dice:

    Hola! Quería consultarles si es mejor dejar el perfil de cámara lo más neutro posible para sacarle todo el provecho al Uniwb ?

    • Hola,como es un proceso que deberías hacer en RAW, el perfil de la cámara no es relevante, ya que tan solo es una modificación de las curvas que afecta a la visualización, pero no a los datos registrados por el sensor. Los perfiles de imagen están pensados para quien tira en JPEG, o si usas el blanco y negro, por ejemplo, puedes tener una aproximación al resultado final.

  4. Gustavo dice:

    Buenos días, enhorabuena por el texto. Muy bien explicado.

    Con todo, me asalta una duda.

    Cuándo se hace la fotografía de la carta gris, ¿qué balance de blancos debe tener puesto la cámara? Entiendo que la fotografía será diferente según esta configuración.

    Gracias

    • Buenos días Gustavo. Gracias.
      En la entrada se habla de dos usos de la carta de gris. Una opción seria hacer una lectura, en lugar de una foto. La mayoría de las cámaras, excepto compactas muy básicas, lo permiten. Ahí lo que estamos haciendo es decirle a la cámara que ese tono que le indicamos es gris medio o blanco, sin dominantes, y en base a esa lectura, la cámara perfila un equilibrio personalizado que nos será útil mientras la iluminación sea constante. La otra forma es elegir un balance de blancos, de los preajustados, el que más se acerque al tipo de luz que ilumine nuestra escena y tomar una foto de referencia con la carta, para equilibrar posteriormente con software. El sistema más homogéneo, preciso y rápido seria trabajar con el balance de blancos único e incluir una foto a carta de gris en la sesión, esta foto es la que usaremos de guía para equilibrar la temperatura de todas las demás.
      Espero que ahora, sean otras y no esta, las dudas que te asalten.
      Saludos

  5. Valentín dice:

    He disfrutado como un enano leyendo el artículo. Y lo cierto es que de poco para acá estoy tratando de sacar jugo a mi cámara. En base a ello y leyendo sobre los ajustes de blanco, tu artículo ha sido muy metódico. Sin embargo y a raíz de ir raudo y veloz a comprar una tarjeta de estas me he perdido, y es que existen tantos sistemas para compensar el blanco, que realmente no se cual sería el más óptimo y porque.

    De esta carga de grises, he visto que venden junto con esta tarjeta, otras dos. Una blanca y otra Negra. ¿Son necesarias?

    El expodisc, el reflector triangular tricolor, el reflector gris.

    Está claro que todo tiene su sentido, pero ¿cuál es mejor o más práctico?. Para el caso de hacer fotografía en un cubo de luz ?¿cuál se recomienda?

    Saludos

    Si eres tan amable podrías

    • Valentín dice:

      Se ha cortado mi mensaje anterior. Lo que te pedía es si podrías resumir (se que es muy amplio) el uso de estas tres herramientas, y el uso de las tres cartas de grises (negra, gris y blanca)

      Gracias

      • Hola Valentín. La carta gris y la blanca pueden utilizarse para el ajuste del balance de blancos. Se puede tomar una foto en la que se incluyan las tres, con lo que tendrías referencias para ajustar la exposición y el balance de blancos (siempre en post producción). El expodisc solo sirve para perfilar el balance de blancos antes de tomar la foto. Aquí te enlazo un vídeo en el que se ve un producto que lo integra todo y es pequeño.
        De todas formas, lo interesante de esta entrada es conocer la existencia del balance de blancos UNIWB, ya que lo que permite es exponer un poco más, en vez de corregir la exposición en postprocesado. El mismo producto serviría.
        Saludos

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