Oda al JPG

Tanto el universo blogger como el escrito están trufados de elogios al disparo en RAW.

Hay una especie de decálogo que se repite como un mantra:

  1. Disparar en RAW.
  2. Equilibrar los blancos.
  3. Exponer derecheando el histograma.
  4. Invertir cuanto puedas en un buen monitor para poder apreciar la riqueza tonal de tus RAW y controlar la salida a impresora.
  5. Se nos olvidó decirte que en ese presupuesto incluyeses el calibrador. De perdidos al río, con 300€ de nada puedes conseguir algo decente.
  6. Nunca jamás convertir a jpg salvo para colgar la imagen en Facebook.
  7. Guardar en TIFF sin compresión y dedicar unos cuantos Terabites para ello.
  8. Dedicar un par de años a aprender lo anterior.
  9. Dedicar una buena parte del tiempo a “editar” tus fotos.
  10. Una vez hayas aprendido todo esto, OLVÍDALO. Ahora no hacemos fotos, ni siquiera gráficos rasterizados de los de toda la vida, hacemos objetos inteligentes.

Después de seguir religiosamente estos pasos durante muchos años, he llegado a dos conclusiones:

  1. Soy un freaky.
  2. Hay internos en plantas de psiquiatría que tienen un comportamiento más normal que el mío.

Antes de esto yo daba clases de fotografía, concretamente de laboratorio. Sí, sí, soy un dinosaurio de esos que  emulsionaban su propio papel. Me adapté relativamente rápido al proceso digital y sermoneé y sermoneo constantemente este mantra. El evangelio según San Thomas Knoll, traducido por José María Mellado (dicho sea con mi mayor respeto).

Hace unos días fui sacudido por eso que los anglófonos  llaman feedback. Asistí a la presentación de un fotolibro de un antiguo alumno, Schlecker, de Rafa Castells. Resulta que él había comprado (o adquirido…) unos 100 carretes de la absorbida cadena de supermercados, o de mercadillos a secas. Con las fotos no reveladas de estos cien carretes se le presentó la posibilidad de editar un libro y la aprovechó. Las fotos chocan frontalmente con todo lo que técnicamente yo pude transmitirle, pero el discurso es muy sólido y acabé comprando el libro y el póster. El libro muestra  su manera compulsiva de tomar fotos y, a mi entender, el placer que le produce esa compulsión.

Esto me hizo pensar en mi pareja. Ella se niega rotundamente a disparar en RAW, pero disfruta haciendo fotos y sus fotos emanan una frescura que las mías no.

Foto en JPG

Disparada en JPG con una cámara compacta

Y es que hay muchas personas que utilizan cámaras y muchos más son los motivos que les llevan a tomar fotos: porque es divertido, para ligar, para documentar, para expresarse, para recordar, para justificar un viaje, etc, etc.

¿Qué quiero decir con todo esto? Pues que quien esté tirando en JPG y disfrute con ello, que no se deje corromper, que siga haciéndolo. Los defensores del RAW somos una secta, si te unes a nosotros comenzarás a aburrir a tus amigos en las sobremesas, tardarás un año en entregar las fotos del cumple de tu sobrino ,y en el supuesto de que todo salga bien, te recompensarán con un solemne ‘No te fastidia, ¡con esa cámara cualquiera!’.

Foto en RAW

Disparada en RAW, con cámara réflex, trípode y toda la parafernalia.

Los “rawistas” velamos por la integridad del histograma, despreciamos los zoom y jamás usamos los filtros de cámara. Apenas distinguimos el verde del turquesa, pero trabajamos en el espacio de color Adobe 1998 para que nuestras fotos se muestren con millones de colores. Detestamos el sRGB.

Honestamente, creo que hacer fotos ha de ser divertido, y nadie sabe mejor que nosotros qué es lo que nos divierte.

Realmente, si disparamos en JPG y el resultado de cámara ya nos complace, o solo hay que hacer un pequeño ajuste, pues ya está, no necesitamos complicarnos la vida con monitores calibrables, cartas de gris, espectrofotómetros y demás parafernalia. Con mucha menos inversión podemos ir renovando la cámara periódicamente y estar a la última y, sobre todo, dedicar más tiempo a hacer fotos que a escribir cómo deberían hacerse las fotos “correctas”.

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Roberto Alcaraz

Roberto Alcaraz

Responsable de formación at Casanova Foto
Mi perdición comenzó cuando yo tenía 9 añitos. Mi padre montó un laboratorio casero y me dejó usar su vieja Voigtländer Vito. Desde entonces vivo pegado a una cámara.
De la fotografía me interesa todo: su práctica, su historia, su técnica, su lenguaje, las cámaras, los libros, las exposiciones…
He aprendido laboratorio con Xosé Gago Pesqueira, toma con Humberto Rivas, edición digital con Joan Roig, cursé Fotografía General y Fotoreportaje en GrisArt, y un poquito cada día conmigo mismo.
Lo que me atrae de una imagen es que me haga pensar, sentir, vibrar.
Disfruto tanto asistiendo al World Press o visitando una expo de Atget, como repasando un libro Mishka Henner.
Roberto Alcaraz

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7 comentarios

  1. Yo, como tu pareja, soy de jpg. Mejor dedicar tiempo a hacer fotos, muchas fotos, que pasarlo frente al ordenador, aprendiendo (y olvidando) técnicas para subir, bajar, reforzar, modificar, ajustar, enfocar, desenfocar, matizar, etc, etc, etc y, al final conseguir fotos con un aire artificial, con colores poco naturales, con luces donde debería haber sombras, tan perfectas que no son reales.

    ¡Viva el jpg! ¡Viva la fotografía sin procesar!

  2. Santiago dice:

    Muy bueno el artículo..La verdad es que me sentó como un chorro de aire fresco en pleno verano. Me hizo recordar cuando me divertía haciendo fotos. Ahora todo me parece pesado y aburrido. Reconozco que la calidad de los ficheros raw es muy superior a los jpg, pero no por ellos en si mismo, evidentemente, sino por la cantidad de curro que lleva el postprocesado. Yo también soy un dinosaurio que trabajó durante muuuucho años en un laboratorio de B/N que mantuve durante años hasta que la crisis y la brusca llegada de la fotografía digital lo cerró.
    Cierto es que tenía ya conocimientos de informática por lo que la adaptación no fue muy dura.
    Evidentemente reconozco las bondades de la foto digital y que nos ha aportado herramientas que antes nos era imposible ni soñar, pero no dejo de reconocer que la parte divertida se ha difuminado algo. Quizás sea por lo escrito en el artículo anterior, nos estamos dejando la vista en procesar hasta hartarnos, las imágenes que tomamos y que deberían de tener un aire con un poco mas de frescura, quizás como ese chorro de aire fresco que menciono al principio de este comentario. Los jpg de hoy en día, son de una calidad mas que aceptable para la mayoría de fotografías que hacemos, pero queremos la perfección y eso tiene un precio, y quizás sea demasiado alto, aburrirnos…..Saludos a todos.

  3. Mercè dice:

    Moltes gràcies per aquest meravellós article. A partir d’avui podré continuar feliçment amb JPG com fins ara, sense experimentar la frustació de no utilitzar RAW. Ja no tinc la preocupació de pensar que la perfecció és patrimoni dels rawistes. Disfrutem fent fotografies!!!!!

  4. Roberto dice:

    Gràcies per comentar Mercè, a seguir gaudint de fer fotos!

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