Canon TS-E 17/4 L, prueba de campo

Hoy hablaremos de un objetivo que sí podemos describir con esa frase tan usada en publicidad y que casi nunca es cierta que nos dice: “el único objetivo del mundo bla, bla, bla…”

Pues en este caso lo es, el TS-E 17 f/4 de Canon es el angular descentrable más extremo del mercado y ningún otro fabricante produce algo similar.

(c) Roberto Alcaraz - Canon TS-E 17/4 L

Como este tipo de objetivos son un tanto especiales, comenzaré desde el principio, para que se entienda la proeza técnica que supone fabricar un objetivo de estas características.

Estos objetivos son capaces de descentrar su eje óptico (Shift=Desplazamiento) y de bascular el elemento frontal (Tilt=Basculación) de ahí las siglas TS en la nomenclatura del objetivo.

Algunos se preguntarán “¿Y para qué quiero yo descentrar y bascular mi objetivo?”

Con estos movimientos del objetivo podemos hacer correcciones de perspectiva que serían imposibles de otra forma (exceptuando las cámaras técnicas) y también podemos conseguir un enfoque total, así como concentrar el enfoque en un solo plano, aunque se trate de un objetivo súper angular, como es el caso.

Un caso típico es el de colocarnos en una calle estrecha frente a un edificio alto. Un angular medianamente bueno respetará las paralelas siempre que la cámara esté a nivel, pero si nivelamos la cámara no entrará en el encuadre la totalidad del edificio, para ello tendremos que contrapicar la cámara y esto hará que las paralelas converjan, creando una falsa perspectiva. Con un objetivo con corrección de perspectiva, como el Canon TS-E 17/4 L, lo que haremos es nivelar la cámara y después descentrar el objetivo hacia arriba, así la cámara seguirá nivelada e incluiremos la totalidad del edificio en el encuadre.

c) Roberto Alcaraz - Canon TS-E 17/4 L c) Roberto Alcaraz - Canon TS-E 17/4 L

Para poder hacer esto (el objetivo puede descentrarse 12 mm arriba y abajo, o bien a derecha e izquierda) estos objetivos proyectan un círculo de imagen de 77 mm de diámetro, en vez de los 43 mm que proyectan las ópticas normales para sensor de 35 mm.

c) Roberto Alcaraz - Canon TS-E 17/4 L

Incluyendo el suelo sin necesidad de picar la cámara manteniendo así las verticales paralelas.

Con el otro tipo de movimiento, el de basculación, se consigue influir sobre la profundidad de campo: al poder orientar el frontal del objetivo, obtenemos un enorme control tanto para que todo salga enfocado, como para enfocar solo una parte desenfocando el resto, aunque se trate de un 17 mm.

El comportamiento del objetivo me ha parecido sobresaliente, a nivel de definición, viñeteo y el sorprendente control que tiene sobre las aberraciones. Si tenemos en cuenta que el elemento frontal es prácticamente esférico, hay que resaltar el soberbio comportamiento de los revestimientos ópticos, que mantienen a raya los flares y las luces parásitas.

c) Roberto Alcaraz - Canon TS-E 17/4 L

Color, contraste y detalle excelentes. La calle es muy estrecha, debe medir unos 3,5 m. Como se puede apreciar, prácticamente no hay distorsión geométrica y el viñeteo a plena apertura es más que tolerable.

El manejo es sensacional, el objetivo está más que bien construido, con escalas de ángulos, “clicks” para las rotaciones, generoso aro de enfoque y la posibilidad de orientar de 30º en 30º tanto el descentramiento como la basculación del objetivo de forma independiente.

c) Roberto Alcaraz - Canon TS-E 17/4 L

El diseño del objetivo está muy logrado, ofreciendo un cómodo manejo, ninguna de las fotos mostradas hasta aquí está hecha con trípode.

La extremadamente corta distancia focal de este objetivo lo hace muy útil para interiorismo y arquitectura y, si el espacio es reducido, lo hacen imprescindible.

Para ilustrar lo que os digo me llevé el objetivo a una prueba real. Tenía que tomar unas fotos en un loft diseñado por mis amigos de ifarquitectos.

Se trata de una antigua fábrica tipográfica rehabilitada como vivienda. Como fábrica que fue, el techo es altísimo, tanto como el ancho de la habitación. Evidentemente no cabía todo en una sola toma, había que hacer varias, y ahí sí, este objetivo no tiene rival. Los 70º de visión en horizontal que ofrece el objetivo me resultaban suficientes como para encuadrar el ancho, pero no incluía las vigas de madera del techo.

Este tipo de ópticas permite tomar panorámicas de forma rápida y sencilla. Para ello, nivelamos la cámara; descentramos a uno de los dos extremos, el de arriba o el de abajo, el objetivo cuenta con una escala para saber cuánto estamos descentrando el eje óptico; tomamos una foto por cada una de las marcas grandes de la escala, y ya está. Como las líneas coincidirán, pues la cámara se no se ha movido, el plug-in Photomerge de Photoshop montará una panorámica perfecta en cuestión de segundos.

c) Roberto Alcaraz - Canon TS-E 17/4 L

Foto montada a partir de 5 tomas, una por cada posición de descentrado del objetivo.

c) Roberto Alcaraz - Canon TS-E 17/4 L

Foto montada a partir de 5 tomas, una por cada posición de descentrado del objetivo.

roberto_alcaraz_canon_ts17_cartagena_12

5 tomas, situando la cámara en vertical y descentrando en horizontal.

c) Roberto Alcaraz - Canon TS-E 17/4 L

Basculación y descentramiento para conseguir profundidad de campo total.

roberto_alcaraz_canon_ts17_cartagena_7

Como veis, es un objetivo especialmente diseñado para este fin. Obviamente puede utilizarse en otros registros, pero yo creo que es en este donde más partido se le saca.

Resumiendo, este objetivo es una de esas piezas que justifican que un fotógrafo cambie de marca, o bien, recurrir a los socorridos adaptadores. Yo lo usé con un adaptador y maldita la hora, me resulta muy difícil ahora imaginar otro trabajo similar sin él.

Por cierto, hay una promoción válida hasta enero de 2016 que nos ahorraría 300€ al adquirir esta óptica con una 5D Mark III, una 5Ds o una 5DsR.

Be Sociable, Share!
Roberto Alcaraz

Roberto Alcaraz

Responsable de formación at Casanova Foto
Mi perdición comenzó cuando yo tenía 9 añitos. Mi padre montó un laboratorio casero y me dejó usar su vieja Voigtländer Vito. Desde entonces vivo pegado a una cámara.
De la fotografía me interesa todo: su práctica, su historia, su técnica, su lenguaje, las cámaras, los libros, las exposiciones…
He aprendido laboratorio con Xosé Gago Pesqueira, toma con Humberto Rivas, edición digital con Joan Roig, cursé Fotografía General y Fotoreportaje en GrisArt, y un poquito cada día conmigo mismo.
Lo que me atrae de una imagen es que me haga pensar, sentir, vibrar.
Disfruto tanto asistiendo al World Press o visitando una expo de Atget, como repasando un libro Mishka Henner.
Roberto Alcaraz

También te interesará...

3 comentarios

  1. Excelente trabajo de campo, me gustaría comprobarla “in situ”, poder componer en photoshop después y acabar de convencerme… de momento la he incluido en mi previsión de inversión.

    Nos veremos por casanova!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *