Canon EF 400mm f/2.8L IS III USM. ¿El objetivo de tus sueños?

El título de esta minireview del teleobjetivo Canon EF 400mm f/2.8L IS III USM no es aleatorio…tiene una motivación basada en mi experiencia como fotógrafo de naturaleza durante los últimos diez años.

¿Cuántas veces hemos deseado una focal suficiente como para poder fotografiar casi todas las especies que se pasan frente a nuestros ojos? ¿Y cuántas hemos deseado disponer de más luz para no tener que subir el ISO o poder disparar a la velocidad más adecuada? ¿Cuántas hemos deseado poder utilizar un teleconversor EF 1.4X III o incluso EF 2X III para obtener más detalle o poder alcanzar distancias más lejanas por necesidades sobrevenidas?

 

Golpe sobre la mesa

Pues bien, ¡la búsqueda ha terminado! Canon lanza su 400mm f/2.8 IS III USM, un teleobjetivo con el que responde de manera contundente a la potente carga de la competencia, que ya no es Nikon ni Sigma, sino la mismísima Sony, que inteligentemente lanzó el Sony FE 400 F2.8 GM OSS con ópticas centradas y una relación peso/prestaciones que bate récords. Canon lo ha vuelto a hacer, ha reducido aún más el peso y ha rediseñado por completo uno de sus objetivos más deseados, el último por focal con un diafragma de f/2.8, y que antaño comprometía el peso y el volumen de su frontal por encima de las posibilidades de muchos.

El precio es abultado, como lo es el de la óptica equivalente de Sony, pero es que nos están ofreciendo una focal de 400mm que además es perfectamente utilizable con multiplicadores 1.4 e incluso 2x, casi, -casi- sin pérdida de calidad ni velocidad de enfoque.

 

Sobre el terreno

Sí… después de probar el Canon en mi último viaje a Japón, he podido disparar a 400, a 560 (1.4x) y a 800mm (2x) durante largas jornadas, y he podido comprobar en persona cómo la reducción en la velocidad de enfoque y los posibles efectos adversos por el uso de teleconversores se diluían por el camino.

A 560mm con el 1.4x, casi no noté diferencia con respecto a mi objetivo habitual, el MAGNÍFICO Canon 300mm f/2.8 IS II USM. Fue a 800mm, con el 2x, donde sí noté una mejora abismal. Incluso en casa al llegar y poder visualizar las imágenes, pude apreciar una mejora en las esquinas y una reducción de aberraciones, incluso sin tener el Adobe Camera Raw actualizado y sin reconocer adecuadamente el objetivo (es tan nuevo que aún no tiene perfil incrustado).

Como os comento en el vídeo, éste 400mm f/2.8L IS III USM es ya la sexta generación de objetivos 400mm fijos, reemplazando a la versión anterior del 2011, el 400mm f/2.8 IS II USM, y siendo ya la tercera generación estabilizada.

 

Wildlife y deporte

Es sin duda un objetivo dirigido al público “wildlife” y de deportes, un grupo de fotógrafos que aprecia una focal bastante común en estos ámbitos, que necesita de una luminosidad superior a la de los objetivos de focal más amplia como el 500 f/4 o el 600 f/4, pero que en un momento dado pueden necesitar aumentar dicho rango mediante duplicadores. La diferencia de un mero paso de luz frente a los F4 es abismal y, para que os hagáis una idea, a modo de ejemplo, respecto a un objetivo 5.6, el 400mm podrá disparar a ISO 1600 frente a los ISO 6400 del F5.6…

El bokeh a f/2.8 es brutal, y nos permitirá “emborronar” los fondos y destacar a nuestro protagonista, aislándolo de lo que nos pueda distraer.

Tras utilizarlo intensivamente, termina siendo el objetivo perfecto para aves en vuelo, debido a su peso reducido y focal idónea. Comencé utilizándolo con monopié y a los pocos minutos terminé descartándolo para usarlo a pulso, ganando mayor libertad de movimientos y agilidad. Si necesitaba mayor focal, siempre podía añadir el 1.4x o cambiar a mi cuerpo APS-C, la Canon EOS 7D Mark II y obtener así 640 mm efectivos sin perder ese paso de luz.

 

Mejora continua

Hace tan sólo 7 años, el 400mm II bajó el peso de su versión anterior en unos increíbles 1.520 gramos, y nadie esperaba que en su siguiente evolución fuese capaz de volver a bajar otros 1.010 gramos y además, mejorar la calidad de las ópticas y la redistribución de su peso. Sí, el equilibrio de este objetivo es perfecto… parece aún más ligero de lo que ya es precisamente por esa mejora en su “centro de gravedad”.

Los cristales también han sido mejorados, aumentando el uso de fluorita y con nuevos materiales que disponen de un índice refractivo mayor que los más comunes de baja dispersión. Además de la mejora de peso que propicia el uso de estos cristales, se eliminan aberraciones esféricas y cromáticas.

 

Estabilización

Otro punto a tratar es la estabilización de la imagen, y aunque prácticamente todos los objetivos de gama profesional hoy en día incluyen estabilización, este objetivo a adquirido un impresionante rating CIPA de 5 pasos.

En mis pruebas, disparando a 1/20, el 80% o más de los disparos estaban a foco, lo que me llevó a probar velocidades más lentas y lograr tomas nítidas incluso a 1/6, y os recuerdo que hablamos de 400mm con una cámara como la Canon EOS 5DS de 50MP, una cámara con mucha mayor densidad de píxeles, que hace que cualquier defecto sea mucho mas visible.

Disponemos de 3 modos de estabilización: El Modo 1 es un modo general para todo tipo de uso, incluso trípode o monopie, el Modo 2 es para realizar barridos y sólo actuará uno de los ejes de estabilización, y por último, el Modo 3 es el destinado a seguimiento de sujetos de movimientos rápidos o erráticos, y no entra en juego hasta el momento en el que presionamos el disparador, para no interferir y no tener que luchar contra esa estabilización mientras enfocamos.

 

Calidad de imagen

Respecto a la calidad de imagen, los resultados hablan por sí mismos y, como podéis observar en las imágenes, incluso con recortes agresivos, la calidad es espectacular… Es cierto que este objetivo brilla sobre todo completamente abierto y la única necesidad de cerrar a 3.2, 3.5 o F4 será para lograr mayor profundidad de campo en situaciones en las que el fondo no nos perturbe o simplemente queramos tener más del sujeto a foco.

La distancia mínima de enfoque es de 2 metros y medio mejorando en 200 milímetros la distancia mínima de enfoque del 400mm en su versión anterior y en 500mm la de la primera versión estabilizada.

 

Posibles alternativas

Por focal, tenemos por arriba el EF 500/4 L IS II USM y el EF 600/4 L IS III USM (éste último también en su tercera versión), y por debajo, el EF 300/2.8 L IS II USM, con una diferencia de precio importante y una calidad más que contrastada, incluso con teleconversores. Si realmente necesitamos el f/2.8, el 300mm está más en precio, pero si necesitamos más focal no nos quedará mas remedio que “picar” con el 400mm f/2.8L IS III USM. Los que se lo puedan permitir optarán sin duda por este nuevo objetivo, ya que el peso se ha reducido tanto que la diferencia son 500 gramos.

Si podemos vivir con un zoom, el EF 200-400/4 L IS USM sigue dando una calidad excepcional, pero perdiendo luz a f/4 y ganando peso, eso sí a un precio inferior a la óptica fija.

Personalmente y tras muchas dudas iniciales, creo que el 300mm seguirá siendo mi teleobjetivo de referencia, aunque si aparece una versión III mejorada lo tendría aún más claro…Siempre pensé que 400mm era la focal perfecta, pero durante este viaje he podido ver que se me quedaba larga en muchas ocasiones (perfecta en otras), pero por lo general, aprovecharé mejor los 300mm y si necesito más siempre podré usar el 1.4x o montarlo en mi Canon EOS 7D Mark II (1.6x).

 

Gran rendimiento en condiciones extremas

Agradecer enormemente a Canon España el haber podido probar este increíble y nuevo objetivo con la EOS 1D X Mark II y mis EOS 5DS y 7D Mark II. Japón ha supuesto un excelente campo de pruebas para ópticas y equipos a temperaturas de hasta -25ºC bajo cero, con nieve y humedad. En ningún momento he perdido rendimiento y los equipos han funcionado siempre de manera ejemplar.

Deseando probar este 400mm y el 600mm III en localizaciones aún mas exigentes, ¡Como las de Costa Rica! (humedad y calor excesivos son habitualmente peores para los equipos).

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Nicolás Reusens

Nicolás Reusens

Colaborador en at Casanova Foto
Nacido en 1975 en Bogotá, fotógrafo autodidacta de origen sueco y actualmente establecido en Cataluña.

Su vida personal y profesional lo llevan de un país a otro y en ellos experimenta y desarolla su personal concepto de fotografía.

Toda su pasión va dirigida al mundo de la fotografía de naturaleza salvaje, empezando por el universo MACRO y pasando después por la Alta Velocidad en la que lleva a cualquier sujeto o escena fotografiada a un extremo de perfección estética.

Nada es imposible en su concepto de fotografía, desde captar una araña de tres milímetros cubierta de rocío a congelar el ultra rápido vuelo de un colibrí.

Para Nicolas Reusens ninguna escena es casual. El fotógrafo busca el instante más impactante, pero siempre tratando de lograr el máximo nivel de detalle en la imagen, algo casi imposible para el ojo humano.

Galardonado en múltiples de ocasiones, cabe destacar su primer premio en el concurso fotográfico Smithsonian 2014, finalista en el Sony World Photo 2013, o más recientemente su primer premio en el concurso nacional Pixall Natura 2015. Ha sido publicado en medios tan prestigiosos como National Geographic, la revista Time y en diversas publicaciones internacionales especializadas.

Su búsqueda de la imagen perfecta e hiperrealista lo llevan a mezclar la paciencia en la observación, el trabajo meticuloso y los últimos avances tecnológicos.

Podéis ver su trabajo en:
https://www.nicolasreusens.com/
Nicolás Reusens

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